lunes, 15 de agosto de 2016



" Moverte y avanzar no es lo mismo. En ocasiones para avanzar hay que quedarse en el mismo sitio. En ocasiones para avanzar hay que desandar parte del camino.  En ocasiones para avanzar hay que dar vueltas en círculo... Habrá quien te diga: "es por aquí", habrá quien te meta prisa e intente tirar de ti. Pero no confundas moverte con avanzar porque moverte es simplemente cambiar de lugar, avanzar en cambio es conocerte y quererte más. Cuando estés listo, avanza.  "


lunes, 11 de julio de 2016

Redes "sociales"




Antes de que existieran las redes sociales, éramos personas sociales. Antes, nuestro tiempo pertenecía a la gente que queríamos y valorábamos. Y además escribíamos cartas. Nuestro tiempo era dedicado a alguien sin ser interrumpido y saturado por otras conversaciones o noticias que interrumpen el momento maravilloso que compartes con alguien. Echo de menos esas relaciones. Echo de menos las sonrisas, las dedicatorias y los cuentos que intercambiábamos cada día. Y es cierto, sí, estoy nostálgica. He abierto las cajas de pandora de mi armario y he visto fuegos artificiales de vivencias, experiencias y sentimientos fugaces y duraderos. He tocado cartas, postales, regalos, notas, fotos, historias infinitas… ¿Dónde ha quedado este mundo? 
Y lo que es más importante, ¿cómo puedo recuperarlo?

ciao zona de confort



He hecho algo inusual en nuestros tiempos. Renuncié a mi trabajo y, contra todo pronóstico, sigo viva. De hecho, estoy bien , nunca me había sentido con tanta energía y me parece que eso es bueno. 
Creo que la mayor parte de eso que llamamos presión social puede resumirse en una pregunta cotidiana: “¿En qué trabajas?, ¿Para quién o en dónde?” El mundo no está preparado para escuchar la respuesta de “haciendo realidad un sueño, un proyecto personal”, “estoy creando una serie fotográfica de lo que la gente pisa con la suela de sus zapatos”, o “toco el Ukelele”.
No. El mundo no está preparado para escuchar que tenéis escrita una lista de objetivos idealistas, aunque sean específicos, medibles, alcanzables, aunque tengan sentido y significado; y que además estés tratando de tachar punto por punto de esta lista. El mundo además cree que esa es la opción fácil, cuando en realidad cuesta y cuesta desde adentro porque la verdad es que para ese mundo, es más fácil complicar que simplificar.

Me cuesta creer que haya gente de mi edad que sigue soñando con jubilarse para dedicarse a aquello para lo que nació cuando tenga prescripción médica para enfermedades derivadas del estrés de toda una vida y por fin libere la hipoteca de una casa llena de cosas inútiles que no podrá llevarse a la tumba. ¿Por qué seguimos viviendo como si fuera a haber tiempo siempre? (una vieja pregunta).

Ayer por ejemplo estuve caminando por el centro y curiosamente en diferentes momentos, me encontré con tres amigos. Todos de escalas socioeconómicas diferentes (así nos miden ¿no?). Eran las 5:30 pm y los tres estaban devastados, ojos rojos, lentos, torpes. No eran lo que yo he conocido de ellos. Por supuesto me hicieron espejo, me vi a mi misma hace días, secándome.

Cuando estamos ocupados nos volvemos estúpidos, estoy convencida de que las mejores ideas, proyectos y la mejor versión de nosotros mismos surge cuando nos regalamos tiempo… y esto es raro porque nacemos con tiempo pero malvendemos las horas de nuestra vida a empresas y a proyectos en los que no creemos y cuyos valores no compartimos. 
Todos los días leo posts, tuits o converso con amigos y me convenzo de que resulta extremedamente complicado obtener éxito/felicidad/satisfacción o que nos vaya bien, haciendo algo que no amamos. Yo creo que no hemos venido a este mundo a hacer cosas que odiamos a cambio de unos cuantos euros, sería pedirle demasiado poco a la vida. Tampoco es justo dejar de hacer algo que amamos por dinero y para ello hay que estar muy conectado con los pocos deseos, deben ser pocos,  que nos son esenciales. 

(Ahora parezco Coelho… perdón, es lo que me atraviesa en este momento y este es mi blog).

¿Y esto cómo para qué o por qué?  Para vivir. El dinero llegará como consecuencia, como valor o señal de que  le estamos  aportando algo al mundo o a la sociedad a la que elijamos pertenecer. Esto hasta el más racional lo sabe, el dinero fluye y como se va, vuelve. Después de todo el dinero es, lo que hagamos con él. Algunos aún sueñan con acumularlo… yo creo que en ese sentido, es más importante la vocación que el dinero.


Me quedo con esa frase que le escuché a Pepe Mujica, uno va haciendo suyas algunas frases, “Cuando tú compras con plata, no compras con plata, compras con el tiempo de tu vida que tuviste que gastar para ganar esa plata”,… hay que escuchar a los sabios.